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CAMBIARSE A SI MISMO PARA CAMBIAR EL MUNDO

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Pienso, luego no sigo mas.
Seguir o no seguir, Esa es la pregunta.

"El que cree en la fuerza del agua dulce, se convierte en un peligro para todas las piedras."
Eugen Drewermann

Las noticias del mundo son malas, los disfuncionamientos de la sociedad son en todas partes o casi.
No sólo es imposible enumerar todo lo que está mal, pero es simplemente inútil.

Miramos la vida alrededor, y nos damos cuenta que nada va.

Queremos que las cosas cambien, para aportar su piedra al edificio de una transformación positiva en profundidad. Pero sabemos que no tiene ninguna posibilidad de influir y cambiar las personas que nos rodean.

Nos negamos a jugar la carta de impotencia en esta situación. Porque declararse impotentes sólo puede demostrar que no hacer nada solo ayuda a cambiar nada.

De misma manera, quejarnos o denunciar los problemas no va a cambiarlos, si no en dándoles peso, dándoles más espacio, y por lo tanto, favoreciendoles para crecer.

Agitarnos en todas direcciones para tranquilizarnos de que habremos hecho algo por lo menos, no hará la diferencia.

Pero estamos listos para investirnos personalmente para cambiar las cosas.

Por dónde, como ciudadanos, podemos abordar los problemas?

En qué dirección comprometernos, qué hacer, individualmente y colectivamente, que no sea una gota en el océano, y pueda irradiar y influir en la medida de lo posible?

En primer lugar, eliminamos los objetivos poco realistas que llevan a pensar en "salvar" al mundo. No somos ni dioses ni héroes. Traemos nuestras responsabilidades a una escala aceptable.

Después, eliminamos el objetivo, muy tentador, pero totalmente ilusorio, de querer cambiar a los otros.
Porque con que derecho podríamos intentar cambiarlos sino por sentido de superioridad inadecuado. Tenemos que ser humildes y realistas: simplemente no tenemos ese poder, y además cada uno es responsable de su vida. No podemos elegir por los demás.

Para iniciar el cambio, creo que hay varias vías para la acción, y que deben ser llevadas simultáneamente.

Aquellos de que hablo en el sitio web y en el libro son todas individuales. Y es intencionalmente que sólo hablo de ellas por dos razones:

La primera y más importante es que, como decía Einstein: "El pensamiento que ha generado un problema nunca se lo va resolver. » Y para aprender a operar de manera diferente, se necesita toda una serie de condiciones que no pueden ser satisfechas sin el cambio primero a nivel individual (aunque el apoyo de los grupos y comunidades no puede ser dejado). El cambio individual es entonces anterior a las acciones colectivas, aunque no excluye esas últimas, sino todo lo contrario. Pienso que es inútil involucrarse en el colectivo, hasta que funcionamos de una manera problemática (con un modo de pensamiento que ha creado, crea y sigue creando problemas, mientras que permanece).

La segunda razón es simplemente que no me siento competente para ofrecer acciones colectivas adecuadas, entonces prefiero dejarles a los demás. Solo quiero citar el tema de la inteligencia colectiva, de la cual el resumen de un artículo intenta describir este fenómeno todavía poco conocido en la siguiente dirección (en francés).

Tal vez usted encontrará en el sitio web los primeros elementos de respuesta para iniciar este cambio a su nivel.

Porque, como lo habrá entendido, las cosas cambiarán sólo si nuestra manera de aprehenderlas cambia.

No se trata de luchar contra los problemas, ni tampoco mejorar una situación indeseable. La transformación debe ser mucho más profunda, y empezar por uno mismo.

Así como no podemos disfrutar del paisaje cuando las aletas están a bajo, no tenemos poder sobre el mundo hasta que concibamos la realidad incorrectamente.

¿Entonces, cuáles son los cambios que podemos hacer individualmente?

En primer lugar, llegar a la conciencia de que, si no somos la causa directa del
desastre en su conjunto, nuestro estilo de vida diaria participa en eso de manera significativa (véase, sobre este tema el artículo sobre nuestra complacencia
y por lo tanto, podemos asumir, a nivel individual, nuestras responsabilidades dejando de participar activamente en todo lo que contribuye al calentamiento global, en el despilfarro (directo e indirecto) de la energía y de los alimentos, etc.

El cuento del colibrí ilustra bastante bien esta responsabilidad.

Cualesquier sean las consecuencias de nuestras acciones sobre la totalidad de un problema : a medida que avanzan en la dirección de participar a el, también tendremos responsabilidad en este problema. No estoy hablando de culpabilidad, pero de responsabilidad. No vale la pena buscar a quien culpar, el importante es buscar soluciones.

Una vez que estamos conscientes de la responsabilidad que tenemos a nivel individual, se puede invertir en otros cambios. Estos se refieren a la manera de mantenerse al corriente de los eventos de las noticias.

Luego o en paralelo son las actitudes de consumo que darán lugar a un cuestionamiento.

Al pasar de temas muy concretos a unos mas psicológicos, sigue la comunicación relacional, la no-violencia, la gestión del tiempo, la gestión de los pensamientos, la actitud positiva.

Más aún, a un nivel espiritual, nos acercamos a los temas de la conciencia de la relación entre el mundo interior y la realidad externa, el cuestionamiento de nuestras creencias y condicionamientos.

Porque la fuente de nuestras acciones "son" nuestras actitudes. Estas actitudes son la consecuencia de nuestros pensamientos y patrones de pensamientos, y estas son inducidas por la forma en que vemos, en que abordamos la realidad: pasando por nuestras creencias, los condicionamientos de nuestra educación. Así hasta que no hemos trabajado hasta este nivel, sólo podremos cambiar el aspecto de problemas que nos rodean sin ser capaz de resolverlos, nos contentaremos de reformar en lugar de transformar. Si una oruga quiere ver el mundo, puede intentar de crecer, mejorar, pero no va a llegar muy lejos. La transformación deberá ser esencial: en mariposa. Ignoramos nuestro potencial hasta que no nos contentamos de reformarnos y de reformar nuestros problemas.

Cambiarse a sí mismo puede cambiar el mundo. Es obvio para algunos, todavía bastante raros, sigue siendo una idea para desarrollar para otros, y esto es más bien una idea loca para la mayoría.

No se trata de empezar por tomar la decisión de cambiarse a sí mismo. Esta decisión solo se alcanza una vez que lleguemos a una cierto nivel de cambio. Nos damos cuenta entonces de su ámbito más allá de nosotros mismos, y podemos decidir conscientemente acompañar este cambio, intentando ponerse en contacto con aquellos que están en un camino similar. El sitio se dirige por lo tanto a los que están allí. Pero cualquier persona puede dar interés.

Que cada uno pueda tomar lo que puede estimularlo, motivarlo, ayudarlo en su camino.

Claire De Brabander
22/08/2010
Traducción diciembre 2011

Este texto ha sido escrito en francés y ha sido traducido por la autora (que es francófona). Por lo tanto la calidad de la traducción no está garantizada. Ver más . Su ayuda podría ser bienvenida.

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CAMBIARSE A SI MISMO

PARA CAMBIAR EL MUNDO

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